Soledades, Mario Benedetti

La felicidad total no existe. Sólo hay momentos de felicidad. Cuando no lo somos por completo, la soledad es parte de nuestra existencia. Cuando un momento de alegría o cualquier otro sentimiento positivo pasa, la soledad llega. Aunque sea un momento mínimo, la soledad puede llegar a destrozarnos.

Sentimos que todo a nuestro alrededor se tambalea. Nos sentimos inseguros y no tenemos dónde asirnos. Cuando hablamos de una relación de pareja, el poeta observa de una manera racional. Ambos, hombre y mujer, se alejan, marcan una distancia física y también emocional.

Esa sensación se junta con algo más cuando hay distancia con la pareja. Pueden aparecer otras personas que consuelan, calman y hacen que la separación entre ambos sea mucho más lejana, imposibilitando un acercamiento. Después de eso, de la soledad, el poeta desconoce lo que puede ocurrir. Siente que si ambos, que están solos, piensan en ello y estuvieran más cerca el uno del otro, la soledad no sería tan terrible.

La temática de la soledad es una constante en muchos poemas de diferentes autores a lo largo de la historia de la literatura. En este caso, el poeta lo ve desde el punto de vista personal y de pareja. Cuando este sentimiento entra en nuestro interior, nos sentimos desolados porque nos faltan recursos y capacidades, en la mayoría de los casos, para darnos cuenta y poco a poco va consumiendo nuestra energía positiva.

Cuando hablamos de pareja, el poeta parece que ahonda en algo que ocurre cuando ambos, o una de las dos partes, se sienten solos. Empieza a haber un distanciamiento entre ambos sin que se den cuenta de ello. Pero avanza de una manera cruel y comienza, sobre todo, alejándolos paulatinamente el uno del otro, bien con silencios o con una necesidad de momentos de separación.

El problema no es la soledad, el distanciamiento, ni que la persona necesite un poco de espacio para pensar en lo que le sucede. El problema está cuando aparecen terceras personas que alejan a la otra parte de la relación, con buenas intenciones o no.


Nota de Susana Marín.
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Poema original: Soledades

Ellos tienen razón 1
esa felicidad 2
al menos con mayúscula 3
no existe 4
ah pero si existiera con minúscula 5
seria semejante a nuestra breve 6
presoledad 7

después de la alegría viene la soledad 8
después de la plenitud viene la soledad 9
después del amor viene la soledad 10

ya se que es una pobre deformación 11
pero lo cierto es que en ese durable minuto 12
uno se siente 13
solo en el mundo 14

sin asideros 15
sin pretextos 16
sin abrazos 17
sin rencores 18
sin las cosas que unen o separan 19
y en es sola manera de estar solo 20
ni siquiera uno se apiada de uno mismo 21

los datos objetivos son como sigue 22

hay diez centímetros de silencio 23
entre tus manos y mis manos 24
una frontera de palabras no dichas 25
entre tus labios y mis labios 26
y algo que brilla así de triste 27
entre tus ojos y mis ojos 28

claro que la soledad no viene sola 29

si se mira por sobre el hombro mustio 30
de nuestras soledades 31
se vera un largo y compacto imposible 32
un sencillo respeto por terceros o cuartos 33
ese percance de ser buenagente 34

después de la alegría 35
después de la plenitud 36
después del amor 37
viene la soledad 38

conforme 39
pero 40
que vendrá después 41
de la soledad 42

a veces no me siento 43
tan solo 44
si imagino 45
mejor dicho si se 46
que mas allá de mi soledad 47
y de la tuya 48
otra vez estas vos 49
aunque sea preguntándote a solas 50
que vendrá después 51
de la soledad. 52

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