Hombre que Mira el Cielo, Mario Benedetti

Al principio ella fue una serena conflagración1
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza2
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje3
una piel memorable y convicta4
una mirada limpia sin traiciones5
una voz que caldeaba la risa6
unos labios nupciales7
un brindis8

es increíble pero a pesar de todo9
él tuvo tiempo para decirse10
qué sencillo y también11
no importa que el futuro12
sea una oscura maleza13

la manera tan poco suntuaria14
que escogieron sus mutuas tentaciones15
fue un estupor alegre16
sin culpa ni disculpa17
él se sintió optimista18
nutrido19
renovado20
tan lejos del sollozo y la nostalgia21
tan cómodo en su sangre y en la de ella22
tan vivo sobre el vértice de musgo23
tan hallado en la espera24
que después del amor salió a la noche25
sin luna y no importaba26
sin gente y no importaba27
sin dios y no importaba28
a desmontar la anécdota29
a componer la euforia30
a recoger su parte del botín31

mas su mitad de amor32
se negó a ser mitad33
y de pronto él sintió34
que sin ella sus brazos estaban tan vacíos35
que sin ella sus ojos no tenían qué mirar36
que sin ella su cuerpo de ningún modo era37
la otra copa del brindis38

y de nuevo se dijo39
qué sencillo40
pero ahora41
lamentó que el futuro fuera oscura maleza42

sólo entonces pensó en ella43
eligiéndola44
y sin dolor sin desesperaciones45
sin angustia y sin miedo46
dócilmente empezó47
como otras noches48
a necesitarla.49

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Análisis

El poeta está observando una lluvia de estrellas y esto le hace pedir deseos que él considera esenciales. Inicia estos deseos con uno tan esencial como es el de luchar aunque duela. Pero también que el amor nunca se vaya de su vida. Otro de los deseos que pide, desde un punto de vista social y político, es que los torturadores y dictadores y políticos que sometieron al pueblo, sufran y mueran.

También desea que los presos políticos salgan de la cárcel y sigan la lucha nuevamente por la libertad del pueblo, sin venganzas ni odios. El poeta desea que la justicia avance, que luche y gane porque es lo que debe ser. También que la muerte no llegue y el corazón siga latiendo. Quiere que la muerte llegue en el momento oportuno. El poeta desea que el amor de su amada nunca le falte. El final del poema es el fin de la lluvia de estrellas y la llegada de un nuevo amanecer, de un nuevo día.

Una lluvia de estrellas es una excusa para el poeta, para el protagonista de este poema, para pedir una serie de deseos que se alejan completamente de los infantiles u otros más triviales en la madurez o vejez. Estamos ante un poeta comprometido con la lucha social, con la mejora de las condiciones políticas, económicas y sociales de un país que ha sufrido una dictadura y represión.

Es por ello que sus deseos se relacionan directamente con esto. La mayoría de ellos se concentran en que los presos políticos salgan de las cárceles, que los torturadores y gobernantes que han oprimido al pueblo y mantenido un poder dictatorial sean expulsados de esos rincones de poder y desaparezcan definitivamente.

La justicia es muy importante para el poeta. Pero esta justicia debe ser democrática, debe ser justa de verdad y, sobre todo, sin que las venganzas personales o de cualquier otro tipo influyan en las decisiones. El poema también tiene un pequeño espacio para el amor, para el sentimiento íntimo y personal.

Así, el poeta ama a la persona con la que convive y no desea que se vaya nunca de su lado. Es por ello que desea y pide que el amor que recibe de su compañera nunca le falte, que estén juntos y que la relación sea para siempre. No es un poema circular, pero es un poema en el que está bien definido cuando termina. El fin del mismo es el inicio de un nuevo día, de un nuevo amanecer, de un alba lleno de ilusión y de ganas de que el cambio social, político, etcétera, se haga realidad.

Nota de Susana Marín.

Marín, Susana. Jul., 2015. Hombre que Mira el Cielo, de Mario Benedetti. Poemario. Acceso en https://poemario.com/hombre-que-mira-cielo/