Elegir mi Paisaje, Mario Benedetti

Si pudiera elegir mi paisaje1
de cosas memorables, mi paisaje2
de otoño desolado,3
elegiría, robaría esta calle4
que es anterior a mí y a todos.5

Ella devuelve mi mirada inservible,6
la de hace apenas quince o veinte años7
cuando la casa verde envenenaba el cielo.8
Por eso es cruel dejarla recién atardecida9
con tantos balcones como nidos a solas10
y tantos pasos como nunca esperados.11

Aquí estarán siempre, aquí, los enemigos,12
los espías aleves de la soledad,13
las piernas de mujer que arrastran amis ojos14
lejos de la ecuación dedos incógnitas.15

Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,16
hojas secas, bocinas y nombres desolados,17
nubes que van creciendo en mi ventana18
mientras la humedad trae lamentos y moscas.19

Sin embargo existe también el pasado20
con sus súbitas rosas y modestos escándalos21
con sus duros sonidos de una ansiedad cualquiera22
y su insignificante comezón de recuerdos.23

Ah si pudiera elegir mi paisaje24
elegiría, robaría esta calle,25
esta calle recién atardecida26
en la que encarnizadamente revivo27
y de la que sé con estricta nostalgia28
el número y el nombre de sus setenta árboles.29

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  • Monserrath Pérez Juárez Jun., 2022

    Si que es bueno por qué me lo dejaron de tarea de mi paisaje y es muy bueno


Análisis

El poeta recuerda la calle donde nació y vivió. Una calle más vieja que él y que es el paisaje de sus recuerdos. Ahora está vacía y su color verde destaca más los balcones vacíos y las estancias sin nadie que las de decore. Son nidos vacíos de vida. En su recuerdo están personas que no le gustaban y las primeras sensaciones desconocidas al ver a una mujer.

La infancia del poeta estuvo llena de vida, pero no parece que fuera demasiado feliz por los acontecimientos, ya que son recuerdos tristes, de muerte y calor húmedo. También tiene recuerdos hermosos para el amor y las sensaciones que tiene de ellos. Aún con todo lo sucedido, ese lugar, esa calle y casa son sus paisajes porque recuerda hasta el nombre de cada uno de los árboles que se alineaban junto a su hogar.

En este caso, Benedetti no nos describe detalladamente su casa, tampoco nos dice el nombre de la calle ni el número de la misma. Únicamente nos sitúa el poema en otoño, frente a su casa, vacía, sin vida. Lo único que hace que esa estancia vuelva a brillar, a revivir, son los recuerdos que el poeta tiene de ella.

Pasa de puntillas sobre su infancia, que transcurre entre la melancolía y la felicidad por el descubrimiento del amor. Sin embargo, vuelve a insistir sobre lo vacío de la casa, sobre la negatividad que le producía, que muchas de las personas que allí iban no fueran de su agrado, quizás porque no lo trataban de la forma que él hubiera deseado.

Sin embargo, en ningún momento hay un reproche hacia las personas que ya no están. No vemos que hable mal de nadie o que intente justificar sus recuerdos diciendo que alguien ha hecho algo malo hacia él. Nos presenta un paisaje otoñal, que incluye alguna muerte, seguramente familiar. Pero también nos va indicando como el paso del tiempo se ve también en el recuerdo de la casa, en cómo esta va envejeciendo con los años hasta, finalmente, quedar vacía por completo.

Aun así, el poeta es consciente de que no sería quien es actualmente sin la presencia de ese hogar, de las personas que pasaron por allí, de los recuerdos melancólicos y de los días felices, así como el descubrimiento del amor, del sexo y de una vida que poco a poco se iba tejiendo para ser la persona que es actualmente. Lo más hermoso del poema, además de lo dicho anteriormente, es esa sensación personal, dulce y feliz que tiene al recordar a los árboles que crecían en la calle, de los que él dice que recuerda su nombre. Quizá fueran lo que más quiso antes de dejar el hogar.

Nota de Susana Marín.

Marín, Susana. Ago., 2015. Elegir mi Paisaje, de Mario Benedetti. Poemario. Acceso en https://poemario.com/elegir-paisaje/

Ejemplos de figuras literarias en Elegir mi Paisaje

Figura literaria Ejemplo Descripción
Metáfora "cuando la casa verde envenenaba el cielo" Refiere a un recuerdo negativo o doloroso, asociado con la "casa verde", que permeaba todo.
Metáfora "la humedad trae lamentos y moscas" Describe cómo ciertos aspectos ambientales, en este caso la humedad, pueden evocar emociones y pensamientos.
Símil "con tantos balcones como nidos a solas" Expresa una sensación de abandono o soledad.
Prosopopeya "Ella devuelve mi mirada inservible" Confere a la casa/calle, objeto inanimado, la acción humana de devolver una mirada, implicando una conexión emocional.
Antítesis "Sin embargo existe también el pasado con sus súbitas rosas y modestos escándalos" Contrapone elementos positivos y negativos del pasado, las "súbitas rosas" y los "modestos escándalos", exponiendo un recuerdo agridulce.
Oxímoron "modestos escándalos" Opone "modestos" y "escándalos", describiendo recuerdos que son a la vez discretos y perturbadores.
Anáfora "Si pudiera elegir mi paisaje"
"Ah si pudiera elegir mi paisaje"
Repite la frase "Si pudiera elegir mi paisaje" para enfatizar la añoranza por la casa que se describe y el deseo de que sea su entorno elegido.
Hiperbatón "nubes que van creciendo en mi ventana" Resalta el proceso gradual y visible del crecimiento de las nubes desde su perspectiva.
Paralelismo "Aquí hay pájaros, lluvia, alguna muerte,"
"hojas secas, bocinas y nombres desolados,"
Establece una estructura paralela entre las dos líneas, ambas listando elementos diversos que caracterizan la calle, contribuyendo a una descripción rica y detallada.