Soneto matinal a una colegiala ingrávida, Gabriel García Márquez

Una joven saluda al poeta y el aliento de este, por el frío, se convierte en vaho, haciendo la imagen de la joven algo onírico, etéreo. Es muy temprano. La visión de la joven, para el poeta, es algo irreal, como la de un personaje de cuento. Es muy joven, parece una colegiala que viste como tal y parece, como el título, que se mueve ingrávida frente al poeta. Para él, la joven, la brisa y la mañana es lo mismo, una imagen imborrable.

Nuevamente estamos ante un poema que nos describe una escena muy pequeña, casi imperceptible y que sin embargo, para el poeta es fruto de inspiración literaria y también un sentimiento, hasta cierto punto amoroso, de lo que ve. La visión de una joven hermosa pasando frente a su ventana y saludándole, despierta ciertos sentimientos en él.

Lo más importante que quiere destacar el poeta en este poema es esa sensación de ingravidez de la joven a la hora de pasar frente su ventana y verla caminar. La sensación de frío, junto a la mirada de cómo va vestida y su manera de andar, hace que la visión del poeta sea mucho más irreal, mucho más imaginativa y lo que en cualquier momento sería un acto normal, pasa a ser algo fantástico, casi como de cuento y la joven se transforma en un ser capaz de moverse ingrávida ante el asombro de quien la ve.

Es por ello, que cada vez que la ve tiene esa misma sensación una y otra vez y no parece que sea algo que aburra al poeta. Esa imagen es hermosa para él. Parece que hay una cierta relación entre ambos, ya que ésta le saluda al pasar y es en ese momento cuando el poeta despierta su imaginación ante la visión de la joven.

No se nos describe físicamente ni se nos da ningún tipo de referencia de quien pueda ser. Lo importante para el poeta es hacer notar la juventud de esta mujer, que va a la escuela y que cada mañana, cuando pasa frente a su ventana, le saluda y esto hace despertar la imaginación del poeta.


Nota de Susana Marín.
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Poema original: Soneto matinal a una colegiala ingrávida

Al pasar me saluda y tras el viento 1
que da al aliento de su voz temprana 2
en la cuadrada luz de una ventana 3
se empaña, no el cristal, sino el aliento 4

Es tempranera como una campana. 5
Cabe en lo inverosímil, como un cuento 6
y cuando corta el hilo del momento 7
vierte su sangre blanca la mañana. 8

Si se viste de azul y va a la escuela, 9
no se distingue si camina o vuela 10
porque es como la brisa, tan liviana 11

que en la mañana azul no se precisa 12
cuál de las tres que pasan es la brisa, 13
cuál es la niña y cuál es la mañana. 14

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