Te quiero, Luis Cernuda

El poeta manifiesta en este trabajo sus sentimientos hacia la persona amada. Se lo ha dicho con inocencia, inquieto y, a la vez, con fuerza. Se lo ha dicho con el calor de su cuerpo y la inocencia de un gesto, de día y en verano. Se lo ha dicho en los momentos de tristeza y en aquellos de soledad.

El poeta le ha dicho que la quiere cuando estaba cerca, casi rozando su piel para que lo sintiera y notara crecer su amor, como crece una planta. Se lo ha dicho de todas las formas posibles y en los momentos buenos, malos, peores… En todos. Siente que la amará hasta el final de su vida. Siente incluso que si pierde la memoria la seguirá queriendo.

Un nuevo poema de este genial poeta en la que exalta el amor hacia la persona amada a lo largo de los versos, quien es esencial en su vida, a la que ama profundamente y de la que se siente correspondido. No se nos dice quién es, cómo es físicamente, porque lo único importante es el sentimiento. Es lo que el poeta desea transmitir al lector.

Es valiente porque deja atrás cualquier tipo de prejuicio social y con todas las palabras le dice “te quiero”. De esta forma, como ocurre en algunos de sus otros poemas, rompe con esas barreras sociales que interpretan como un signo de debilidad el expresar los sentimientos amorosos de una manera tan directa.

Lo importante de este poema no es solamente la sinceridad, la valentía en sus palabras, sino también su eje, y trabaja sobre el mismo: únicamente expresa una serie de sentimientos hasta que al poeta le queda claro que el lector capta la idea que quiere transmitir.

Cada uno de nosotros, como lectores, tenemos tantas interpretaciones como lecturas haya. Sin embargo, en este caso únicamente podemos sentir amor, únicamente podemos sentir la sinceridad del poeta por sus sentimientos y cómo desea tener una vida en común con la persona a su lado para siempre, pase lo que pase.


Nota de Susana Marín.
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Poema original: Te quiero

Te quiero. 1

Te lo he dicho con el viento, 2
jugueteando como animalillo en la arena 3
o iracundo como órgano impetuoso; 4

Te lo he dicho con el sol, 5
que dora desnudos cuerpos juveniles 6
y sonríe en todas las cosas inocentes; 7

Te lo he dicho con las nubes, 8
frentes melancólicas que sostienen el cielo, 9
tristezas fugitivas; 10

Te lo he dicho con las plantas, 11
leves criaturas transparentes 12
que se cubren de rubor repentino; 13

Te lo he dicho con el agua, 14
vida luminosa que vela un fondo de sombra; 15
te lo he dicho con el miedo, 16
te lo he dicho con la alegría, 17
con el hastío, con las terribles palabras. 18

Pero así no me basta: 19
más allá de la vida, 20
quiero decírtelo con la muerte; 21
más allá del amor, 22
quiero decírtelo con el olvido. 23

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