Si el hombre pudiera decir lo que ama, Luis Cernuda

El poeta desea expresar todo el amor que siente. Hacerlo es derribar muros porque eso no se ve bien desde el punto de vista masculino. Quiere dejar atrás los estereotipos y mostrarse cómo es él de verdad. No busca nada material o la fama. Sólo busca el amor verdadero, el amor que sale de lo más profundo de uno mismo.

Si el poeta rompe con esas barreras sociales, siente que sería la persona que realmente desea ser. Quiere decir a todo el mundo lo que ama a esta mujer. Ella está muy dentro de él. La quiere de verdad. Junto a ella todo lo negativo se va y lo bueno y lo mejor están siempre a su lado.

Está entregado a ella y siente que, desde el punto de vista íntimo, son uno. Junto a ella se siente libre, amado y correspondido. Ella, insiste el poeta, lo es todo para él y su vida tiene sentido con ella. Antes de conocerla no sabía lo que era vivir. Si no la hubiera conocido ni sabría lo que habría sido la vida.

En este poema podemos descubrir varios temas importantes. El primero de ellos es cómo se ve como algo negativo el que él hombre exprese sus sentimientos hacia una mujer de manera sincera. La mayoría de las personas ven como un signo de debilidad en él expresar cualquier tipo de sentimientos hacia la persona amada o a una persona que queramos.

Es por ello que el poeta se siente más débil, con menos fuerza por ello. Es entonces cuando tiene la necesidad de expresar todo su amor hacia la persona que está su lado, hacia su pareja, hacia esa mujer que le hace feliz. Ya que no puedo hacerlo de manera oral, lo hace de manera escrita y en forma de poesía.

Es en este poema en donde expresa todo el sentimiento amoroso hacia la mujer que ama. No le importa reconocer que ella lo es todo para él, que la vida tiene sentido a su lado y, sobre todo, que él ha cambiado existencialmente gracias al haber encontrado a esta persona que corresponde a todo el amor que el poeta le da.


Nota de Susana Marín. Sep. 2015

Poema original: Si el hombre pudiera decir lo que ama

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.