Poesía no eres tú, Rosario Castellanos

Para la poeta no existe el concepto de la media naranja. Eso es algo inventado por el hombre. Dos personas, una pareja, pueden estar unidas únicamente por el hijo de ambos. Cada uno tiene una personalidad, cada uno es diferente al otro y nadie es igual. Lo masculino se ve como la parte que decide, el sexo equilibrado, quien tiene razón y quien hace que la relación siga unida.

La poeta ve que lo femenino no tiene voz, aunque no sea muda, pero desea, quiere ser escuchada. Cuando dos son uno y ambas personas se comportan como seres humanos y se comunican, la poesía es una prolongación de esa vinculación entre ambos sexos, de esa comunicación sincera.

En este poema vemos como el punto de vista femenino es muy importante porque pone sobre la mesa algo esencial que muy pocas veces se trata: el sexo de quien escribe y la importancia de esto en la poesía. Hace una crítica velada, pero muy certera, en la visión que se tiene de las diferencias entre lo masculino y lo femenino.

Por un lado se nos muestra lo masculino como sinónimo de opinión creíble, como portavoz de la pareja, como persona que tiene entre sus atributos la capacidad para mantener la unión de esta y, sobre todo, a la parte que hay que tener siempre en cuenta. Sin embargo, cuando se toca la otra parte, la femenina, vemos como hay una minusvaloración de la misma. Lo femenino siempre se nos representa como dependiente de lo masculino, como lo callado, como lo que apoya a lo masculino sin que su opinión se tenga en cuenta, se ve como algo que está ahí, pero que no importa.

La poeta aboga en este poema por romper esa mirada y esas diferencias entre lo masculino y lo femenino. No se trata únicamente de estar en el mismo nivel ambos sexos. Lo más importante que señala también es que, si somos conscientes de que ambos, hombre y mujer, son diferentes física, emocional y psicológicamente, la comunicación, el entendimiento entre ambos hace que el llegar a puntos de acuerdo común sea mucho más sencillo y, desde el punto de vista literario, consigue que la poesía y su producción, sea de mucha mayor calidad y que, además, sea una prolongación de esa comunicación entre ambas partes.


Nota de Susana Marín. Jun. 2015

Poema original: Poesía no eres tú

Porque si tú existieras
tendría que existir yo también. Y eso es mentira.

Nada hay más que nosotros: la pareja,
los sexos conciliados en un hijo,
las dos cabezas juntas, pero no contemplándose
(para no convertir a nadie en un espejo)
sino mirando frente a sí, hacia el otro.

El otro: mediador, juez, equilibrio
entre opuestos, testigo,
nudo en el que se anuda lo que se había roto.

El otro, la mudez que pide voz
al que tiene la voz
y reclama el oído del que escucha.

El otro. Con el otro
la humanidad, el diálogo, la poesía, comienzan.