Jornada de la soltera, Rosario Castellanos

En este poema hayy un contraste en el sentimiento de la mujer soltera: por un lado conformarse con su condición (eclipsada) o ilusionarse, volver a vivir, a ser feliz, amar (rubor). Trabaja duramente para salir adelante, sin que se la valore por ello. La soltera se siente sola cuando termina su labor, su trabajo y jornada.

Lo que hace la soltera es casi un grito mudo en el silencio. Todo y todos los que la rodean opinan sobre ella y su vida. La noche es un sufrimiento porque es la soledad de la cama sin pareja. El sexo, solitario, masturbatorio, no llena ni suple a una relación con una pareja de verdad.

Para la poeta, la opción de la soltería es la espera. Para mayor dolor, la soltera no piensa en tener hijos. Cuanto más tiempo pasa, está más alejada, como el espacio, del amor, de una relación personal, íntima. Para la poeta, el maquillaje oculta el dolor de la mujer. El final, sin embargo rompe con todo lo anterior. Ella es feliz al no tener a nadie al lado que le mande y se siente libre.

Una vez terminado de leer el poema y profundizado en él, podemos dividir en tres partes el mismo. Por un lado, la primera parte nos habla de cómo se ve a la soltera desde el punto de vista social, en el día a día y de los demás hacia ella. Una segunda parte nos hace ver a la soltera desde el punto de vista íntimo, personal, en el que se mezclan los deseos, el sexo y la realidad de su situación.

Finalmente, el último verso es el que nos da la clave de todo. Si bien puede ser posible que desde el punto de vista social se mire como algo negativo y desde el punto de vista personal no sea fácil llevar el día a día de la soltería, la parte positiva de la misma, que es lo que refleja este verso, es la posibilidad de ser libre, de ser uno mismo y hacer con la vida de una lo que se desee, sin tener que dar explicaciones a nadie.

Esto parece que es la idea principal de la poeta cuando escribió este poema: la condición de soltera no es algo negativo. Se mira como una experiencia en la que la mujer puede sentirse llena en todos los aspectos, además de realizada social, personal e íntimamente.


Nota de Susana Marín. Jun. 2015

Poema original: Jornada de la soltera

Da vergüenza estar sola. El día entero
arde un rubor terrible en su mejilla.
(Pero la otra mejilla está eclipsada.)

La soltera se afana en quehacer de ceniza,
en labores sin mérito y sin fruto;
y a la hora en que los deudos se congregan
alrededor del fuego, del relato,
se escucha el alarido
de una mujer que grita en un páramo inmenso
en el que cada peña, cada tronco
carcomido de incendios, cada rama
retorcida, es un juez
o es un testigo sin misericordia.

De noche la soltera
se tiende sobre el lecho de agonía.
Brota un sudor de angustia a humedecer las sábanas
y el vacío se puebla
de diálogos y hombres inventados.

Y la soltera aguarda, aguarda, aguarda.

y no puede nacer en su hijo, en sus entrañas,
y no puede morir

en su cuerpo remoto, inexplorado,
planeta que el astrónomo calcula,
que existe aunque no ha visto.

Asomada a un cristal opaco la soltera
-astro extinguido-pinta con un lápiz
en sus labios la sangre que no tiene

y sonríe ante un amanecer sin nadie.