No te salves, Mario Benedetti

Con “No te salves”, Benedetti vuelve a entonar unos versos comprometidos con la vida, la pasión y el amor. Se trata de un poema de estructura clásica construido a través de dos estrofas contrapuestas en significado y una estrofa final de solo dos versos. Hay que tener en cuenta que esta pieza forma parte de Poemas de Otros (1974), uno de sus poemarios más célebres que fue escrito en un momento muy delicado en diversos países de Sudamérica, con graves sucesos políticos. Aunque en este poema no hay una referencia directa a cuestiones sociales o políticas como en otros de sus piezas caso de “El Sur también existe”, en “No te salves” también se percibe un aire reivindicativo, una invitación a tomar partido y “no quedarse inmóvil”…

Así mismo el propio título también puede tener una significación religiosa. Benedetti pide en su poema que no busquemos la salvación en vida, nos pide que vivamos y no nos salvemos “ahora ni nunca”, que no busquemos un paraíso que no existe cerrando los ojos a la vida que tenemos delante. Pero al margen de esta posible interpretación, “No te salves”, posee un mensaje global muy claro: arriesga, ama, habla… vive.

La pieza se inicia con dos versos que invitan al movimiento, a no quedarse al margen, a tomar un camino, a comprometerse, ya sea a nivel político o con otras personas. Benedetti, utilizando la segunda persona, nos interpela, nos incita a mostrar nuestras emociones, a no ocultarnos tras un velo de mesura y convención. A ofrecer nuestro amor y amistad sin ambages, a hacer un trato con nuestros amigos y seres queridos.

Más adelante, Benedetti continúa con la misma tónica: nos invita a no aislarnos buscando “un rincón tranquilo”. En los siguientes versos, a modo de metonimias, el poeta acude a partes del cuerpo para representar una actitud defensiva ante la vida. Benedetti pide al oyente, al lector y a sí mismo, que no ahorre besos, que esté despierto ante lo que sucede a su alrededor, que no mire para otro lado ante las injusticias.

En la siguiente estrofa, Benedetti reitera el mensaje de la primera de forma afirmativa. “Si a pesar de todo, haces lo que te dicho que no hagas”… Si a pesar de todo “te salvas”, “no cuentes conmigo”… Lo que viene a contraponer este poema son dos actitudes ante la vida: la del pragmático, que vive a la defensiva, ahorrando emociones, no participando, amando lo justo, no más, y la del comprometido consigo mismo, con los suyos y con la vida, que arriesga, que va de cara, que vive. Como mensaje idealista cala, pero la realidad de los seres humanos es mucho más compleja y ambigua de lo que plantea “No te salves”…


Nota de David Rubio. Nov. 2013

Poema original: No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.