El Llanto, Alfonso Reyes

Al declinar la tarde, se acercan los amigos;1
pero la vocecita no deja de llorar.2
Cerramos las ventanas, las puertas, los postigos,3
pero sigue cayendo la gota de pesar.4

No sabemos de donde viene la vocecita;5
registramos la granja, el establo, el pajar.6
El campo en la tibieza del blando sol dormita,7
pero la vocecita no deja de llorar.8

-¡La noria que chirría! —dicen los más agudos-9
Pero ¡si aquí no hay norias! ¡Que cosa singular!10
Se contemplan atónitos, se van quedando mudos11
porque la vocecita no deja de llorar.12

Ya es franca desazón lo que antes era risa13
y se adueña de todos un vago malestar,14
y todos se despiden y se escapan de prisa,15
porque la vocecita no deja de llorar.16

Cuando llega la noche, ya el cielo es un sollozo17
y hasta finge un sollozo la leña del hogar.18
A solas, sin hablarnos, lloramos un embozo,19
pero la vocecita no deja de llorar.20

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Ejemplos de figuras literarias en El Llanto

Figuras literarias Ejemplos Descripción
Personificación (prosopopeya) "la vocecita no deja de llorar" La personificación remite a la vocecita que llora, atribuyendo a un objeto inanimado o un concepto abstracto características y acciones humanas.
Anáfora "pero la vocecita no deja de llorar" La anáfora se muestra en la repetición de esta frase al final de varias estrofas, enfatizando la persistencia del llanto de la vocecita en todo el poema.
Simil "ya el cielo es un sollozo" El simil compara el cielo con un sollozo, estableciendo una relación entre ambos elementos y resaltando la atmósfera triste que envuelve el poema.
Metáfora "lloramos un embozo" Plantea el llanto de los personajes como algo oculto o encubierto, al igual que un embozo cubre algo.