Cómo Has Cambiado Pelona, Nicomedes Santa Cruz

Un hombre negro ve a la que fue su amada, que ya no está con él, vestida como la gente adinerada. Ya no la reconoce porque ha dejado de ser ella misma. Atrás dejó su ropa para vestirse la europea o como las mujeres con dinero. Incluso su pelo lo ha cambiado, lo ha cuidado y peinado a la moda.

Ha copiado las costumbres de otras mujeres respecto al cuidado del cuerpo y algunos vicios, como el de fumar. Se maquilla, paga por amor… Para el poeta todo es una pantalla una máscara de alguien que no quiere mostrarse como es de verdad. El poeta cree que se engaña sí misma.

El prefiere a la que era antes, refiriéndose casi a la famosa frase de «aunque la mona se vista de seda…». El poeta quiere que vuelva a ser quien era antes. El la ama profundamente. Lo que más le duele el poeta es que tal como está ahora de cambiada, esto le puede perjudicar.

Cuando acabamos de leer el poema, nos queda la sensación de que el poeta está hablando de una mujer que casi parece una prostituta o una mujer que busca a un hombre con recursos para estar a su lado, algo que en diferentes momentos de la historia y actualmente, es algo que se da desde el punto de vista femenino y también masculino.

Pero el poema también nos habla de renuncia, de dejar atrás todo aquello que tiene que ver con nuestro pasado y transformarse en alguien que no conocemos, pero que necesitamos que sea así para poder sobrevivir, salir adelante, continuar con nuestra vida y, en la medida de lo posible, mantenernos. Sin embargo, el poeta se pone del lado del hombre, la visión negativa de este hacia ese cambio.

Pero lo que sorprende es que el protagonista de este poema también es un cobarde, porque lo ve desde la distancia y no busca el acercarse a la persona que ama, hablar con ella o buscar una opción para que ella no tenga que hacer lo que él presume que hace. Únicamente, desde la distancia, nos muestra una imagen de una mujer que, si lo vemos el punto de vista personal y también poético, se está buscando la vida, su vida.


Nota de Susana Marín. Mar. 2015

Poema original: Cómo Has Cambiado Pelona

Cómo has cambiado, pelona,
cisco de carbonería.
Te has vuelto una negra mona
con tanta huachafería.

Te cambiaste las chancletas
por zapatos taco aguja,
y tu cabeza de bruja
la amarraste con peinetas.
Por no engordar sigues dietas
y estás flaca y hocicona.
Imitando a tu patrona
has aprendido a fumar.
Hasta en el modo de andar
cómo has cambiado, pelona.

Usas reloj de pulsera
y no sabes ver la hora.
Cuando un negro te enamora
le tiras con la cartera.
¡Qué...! ¿También usas polvera?
permite que me sonría
¿Qué polvos se pone usía?:
¿ocre? ¿rosado? ¿rachel?
o le pones a tu piel
cisco de carbonería.

Te pintaste hasta el meñique
porque un blanco te miró
«¡Francica, botá frifró
que son comé venarique...!»
Perdona que te critique,
y si me río, perdona.
Antes eras tan pintona
con tu traje de percala
y hoy, por dártela de mala
te has vuelto una negra mona.

Deja ese estilo bellaco,
vuelve a ser la misma de antes.
Menos polvos, menos guantes,
menos humo de tabaco.
Vuelve con tu negro flaco
que te adora todavía
Y si no, la policía
te va a llevar de la jeta
por dártela de coqueta
con tanta huachafería.