En Castellano, Blas de Otero

El poeta está enfadado por la muerte de alguien. Su voz es un grito contra lo establecido, es una protesta. El poeta se refiere a los muertos de los conflictos que quedan entre las ruinas, en las cunetas, abandonados y pudriéndose sin nadie que los entierre. Ninguna de las partes gana porque todos tienen muertos cerca.

El poeta pide dejar atrás todo y seguir adelante juntos. La paz, en todos los aspectos y de la forma que sea, es lo importante. El idioma también es importante y el castellano es lo que aúna esfuerzos como tal, a la nación en lo esencial, porque es algo que todo el pueblo conoce, habla y se comunica con ello.

En este poema hay dos temas muy concretos, por un lado nos habla de la guerra y de las consecuencias de la misma: los muertos. Pero no los muertos de un solo bando. Los hay de los dos y esto es algo terrible, sobre todo cuando las luchas son entre familias, cuando es una guerra civil. Y por otro lado habla del idioma.

El idioma no es una barrera, un obstáculo, sino todo lo contrario. El idioma es un vínculo que aúna a los pueblos, que hace que se entiendan, que los vincula de una manera social, festiva, cultural e histórica y esto es muy importante para considerar a un territorio un país. También es esencial para seguir, después de un conflicto armado, un camino de paz y de concordia.

El poeta defiende la importancia de los vínculos que unen a las personas, a los pueblos que conforman un territorio, un país y una nación. Al margen de las diferencias políticas que han propiciado en nuestro país una guerra civil, son más los elementos de conexión y unión que los de separación.

Al fin y al cabo estamos hablando de una dictadura que oprimió un pueblo durante muchos años y que de lo único que se preocupó es crear bandos enfrentados que lucharon entre ellos y que, finalmente, aunque hubo un bando vencedor, ninguno de los dos consiguió la victoria, porque los muertos se contaron por miles, por familias, por hermanos e hijos.


Nota de Susana Marín. Nov. 2015

Poema original: En Castellano

Aquí tenéis mi voz
alzada contra el cielo de los dioses absurdos,
mi voz apedreando las puertas de la muerte
con cantos que son duras verdades como puños.

Él ha muerto hace tiempo, antes de ayer. Ya hiede.
Aquí tenéis mi voz zarpando hacia el futuro.
Adelantando el paso a través de las ruinas,
hermosa como un viaje alrededor del mundo.

Mucho he sufrido: en este tiempo, todos
hemos sufrido mucho.
Yo levanto una copa de alegría en las manos,
en pie contra el crepúsculo.

Borradlo. Labraremos la paz, la paz, la paz,
a fuerza de caricias, a puñetazos puros.
Aquí os dejo mi voz escrita en castellano.
España, no te olvides que hemos sufrido juntos.