Canción amarga, Gabriela Mistral

¿Cuándo? Publicado en , en el libro Ternura.

¡Ay! ¡Juguemos, hijo mío,1
a la reina con el rey!2

Este verde campo es tuyo.3
¿De quién más podría ser?4
Las oleadas de la alfalfa5
para ti se han de mecer.6

Este valle es todo tuyo.7
¿De quién más podría ser?8
Para que los disfrutemos9
los pomares se hacen miel.10

(¡Ay! ¡No es cierto que tiritas11
como el Niño de Belén12
y que el seno de tu madre13
se secó de padecer!)14

El cordero está espesando15
el vellón que he de tejer.16
Y son tuyas las majadas,17
¿De quién más podrían ser?18

Y la leche del establo19
que en la ubre ha de correr,20
y el manojo de las mieses21
¿de quién más podrían ser?22

(¡Ay! ¡No es cierto que tiritas23
como el Niño de Belén24
y que el seno de tu madre25
se secó de padecer!)26

¡Sí! ¡Juguemos, hijo mío,27
a la reina con el rey!28

29

En formato PDF
PDF Canción amarga



¿Quiere ayudar? Deje su comentario!

*Todos los mensajes son moderados; su email jamás aparece ni se comparte.


Ejemplos de figuras literarias en Canción amarga

Figuras literarias Ejemplos Descripción
Metáfora "Este verde campo es tuyo." Representa la riqueza, la abundancia y la belleza del mundo que la madre quiere dar a su hijo.
Metáfora "las oleadas de la alfalfa para ti se han de mecer" Retrata la tranquilidad y el confort hacia el pequeño.
Prosopopeya "las oleadas de la alfalfa para ti se han de mecer" La alfalfa es personificada como si pudiera moverse intencionalmente para brindar consuelo al hijo.
Antítesis "¡Ay! ¡No es cierto que tiritas como el Niño de Belén y que el seno de tu madre se secó de padecer!" La oposición entre la prosperidad y el confort descritos y la realidad de la madre que sufre, y del hijo que tiembla asemejándose al Niño de Belén, muestra un fuerte contraste que refleja la situación emocional y material real de ambos.
Anáfora "Este verde campo es tuyo. ¿De quién más podría ser? Las oleadas de la alfalfa para ti se han de mecer." La repetición de la estructura "Este... es tuyo. ¿De quién más podría ser?", enfatiza la afirmación de que todo es del hijo, mostrando el amor y la dedicación de la madre.
Paralelismo "¡Ay! ¡No es cierto que tiritas como el Niño de Belén y que el seno de tu madre se secó de padecer!" Subraya la realidad triste y dura que enfrentan ambos, en contraste con la fantasía de jugar a ser reyes.