Andrógino, Amado Nervo

Por ti, por ti, clamaba cuando surgiste, 1
infernal arquetipo, del hondo Erebo, 2
con tus neutros encantos, tu faz de efebo, 3
tus senos pectorales, y a mí viniste. 4

Sombra y luz, yema y polen a un tiempo fuiste, 5
despertando en las almas el crimen nuevo, 6
ya con virilidades de dios mancebo, 7
ya con mustios halagos de mujer triste. 8

Yo te amé porque, a trueque de ingenuas gracias, 9
tenías las supremas aristocracias: 10
sangre azul, alma huraña, vientre infecundo; 11

porque sabías mucho y amabas poco, 12
y eras síntesis rara de un siglo loco 13
y floración malsana de un viejo mundo. 14

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