El amor es una compañía, Fernando Pessoa

Nos encontramos ante un poema escrito por el gran y misterioso escritor portugués Fernando Pessoa (Lisboa, Portugal, 1888 – 1935). Pessoa, considerado el poeta portugués más importante de su siglo, trabajó en periodismo, publicidad y comercio mientras llevaba a cabo su obra literaria. Pasó su infancia en Sudáfrica y comenzó sus estudios y sus primeras obras en inglés. A partir de 1908 se dedicó a la traducción. En el año 1912 comenzó a escribir ensayos y crítica literaria, y escribió para diferentes revistas: Águila, Orpheu, Atena, o Presença entre otras. En 1918 escribió su primer poemario cuyo título es Antinous, escrito en inglés; y hasta el año 1933 no escribiría su primera obra en portugués: Mensagem.

La gran peculiaridad de este escritor es la creación de más de setenta y dos heterónimos: escribía bajo diferentes seudónimos y con diferentes estilos literarios. Podemos destacar: Alberto Caerio, Álvaro de Campos o Ricardo Reis. Por ello es considerado un escritor enigmático. Ganó el Premio Reina Victoria de estilo inglés en la Universidad del Cabo de Buena Esperanza en 1903 a los quince años. Su obra se nos muestra ambigua y caracterizada por el misticismo.

En concreto este breve poema de diez versos en prosa rimada no es ejemplo de ambigüedad, pues trata un tema universal, natural y experimentado por todos los seres humanos: el amor. El amor es una compañía… es un poema cargado de simbolismo y muy rico en recursos literarios que embellecen de manera notable sus versos. El poeta trata de expresar aquellos sentimientos que provocan en él el amor y de explicar cuáles han sido los cambios en su persona.

Dos versos son dignos de ser subrayados: “Un pensamiento visible me hace andar más a prisa y ver menos, / y al mismo tiempo gusta de ir viendo todo” (versos 3 y 4). Estos dos versos podrían resumir el contenido de todo el poema. Hemos también de destacar la idea de que cuando está enamorado vive sentimientos contradictorios: el amor lo hace más fuerte cada vez que imagina o piensa en su amada, pero en cuanto se encuentra ante ella toda su fuerza se esfuma y se convierte en un ser tembloroso (versos 7 y 8). Así vemos que Fernando Pessoa hace uso en reiteradas ocasiones de la paradoja, también cuando dice: “y yo gusto tanto de ella que no sé cómo desearla” (verso 6). Emplea además la repetición: “andar solo” (versos 1 y 2), la antítesis: “andar más – ver menos” (verso 3) y “si no la veo / si la veo” (versos 7 y 8) y metáfora: “la imagino y soy fuerte como los árboles altos” (verso 7).

Se nos presenta un poeta sincero y conocedor de sus debilidades. Aunque declara que el amor es una compañía, da a entender que el amor es un sentimiento que lo ha transformado… También el título resulta paradójico en cuanto al contenido del poema.


Nota de Victoria Jorrat. Mar. 2014

Poema original: El amor es una compañía

El amor es una compañía.
Ya no sé andar solo por los caminos,
Porque ya no puedo andar solo.
Un pensamiento visible me hace andar más de
prisa
Y ver menos, y al mismo tiempo gustar de ir
viendo todo.
aun la ausencia de ella es una cosa que está
conmigo.
Y yo gusto tanto de ella que no sé cómo desearla.
Si no la veo, la imagino y soy fuerte como los
árboles altos.
Pero si la veo tiemblo, no sé qué se ha hecho
de lo que siento en ausencia de ella.
todo yo soy cualquier fuerza que me abandona.
Toda la realidad me mira como un girasol con la
cara de ella en el medio.

Traducción: Rodolfo Alonso