Triste, muy Tristemente, Rubén Darío

El poeta está viendo el correr del agua mientras se encuentra triste y anímicamente mal. Todo lo que le rodea y la sensación que le produce esa visión, hace que aumente esa sensación de tristeza. Esta le afecta personalmente y es continua, como el chorro del agua de la fuente.

Nuevamente concentra en muy pocos versos una idea. En este caso es un sentimiento muy concreto: la tristeza. No hay nada que pueda detenerla, como el chorro del agua. Hemos de pensar que si tapamos o cortamos la corriente que fluye, el agua encontrará otro camino para seguir fluyendo.

En este caso, la tristeza es un sentimiento que le produce muchísimo dolor y, por más que lo intenta, este no se hace más pequeño, sino todo lo contrario. Es por ello que parece que el poeta, el protagonista de estos versos, decide que fluya, decide no contenerlo y dejar que ese dolor siga su curso ya que entiende que, antes o después, amainara.

No sabemos cuál es la causa de esa tristeza interior del poeta, no se nos da una pincelada sobre la que podamos erigir una teoría. Únicamente se muestra un sentimiento, se nos muestra un hecho concreto y, al mismo tiempo, se nos indica cuales la decisión del protagonista del poema respecto a esto. En contra de lo que podríamos pensar, el poeta piensa que es mejor dejarse llevar por lo que siente porque parece que eso le hace sentir mejor.

La idea de que pueda ser demasiado corto el poema no existe. Como ocurre con otros poemas de este autor, tiene la extensión que el poeta quiere, y la que debe de tener. Concentra en pocos versos lo que quiere decir y, a partir de ahí todo lo que pudiera añadirse, todo lo que aumentara su extensión, sería únicamente una repetición sobre una idea que ya está muy clara desde el primer momento.

Ya el propio título del poema nos da la clave, el tema principal del poema. Los versos que están a continuación lo que hacen es de decirnos qué es lo que va hacer, cómo se va a enfrentar a ese dolor interior y cómo la noche aumenta esa sensación. Llorar es estar mejor, es renacer, es refrescarse por dentro y renovarse.


Nota de Susana Marín.
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Poema original: Triste, muy Tristemente

Un día estaba yo triste, muy tristemente 1
viendo cómo caía el agua de una fuente. 2

Era la noche dulce y argentina. Lloraba 3
la noche. Suspiraba la noche. Sollozaba 4
la noche. Y el crepúsculo en su suave amatista, 5
diluía la lágrima de un misterioso artista. 6

Y ese artista era yo, misterioso y gimiente, 7
que mezclaba mi alma al chorro de la fuente. 8

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