La Tarde Muerta, Humberto Fierro

Se moría la tarde rosa1
de una primavera lejana,2
desmayándose temblorosa3
en los vidrios de mi ventada.4

Por mi alcoba cerrada al huerto5
y a la carretera tan larga,6
pasaba el minuto desierto7
con una lentitud amarga,8

Ya del sol no quedaba ni una9
mancha de oro en el infinito.10
Yo no he visto cosa ninguna11
más triste que ese azul marchito.12

¡Tanto tiempo! Dije, hace tanto13
que declinó esta tarde mustia14
con un helado desencanto15
y aromada de vieja angustia.16

Delante de los callejones17
bordados de ramas gentiles18
Al rimar mis desolaciones19
bajo mis canas infantiles!20

...Oh, la sentimental pobreza21
de los que ni una flor cortamos,22
porque fue hostil la maleza23
para la prisa que llevamos.24

De los romeros taciturnos25
que fuimos desdeñando todo,26
llenos de los cielos nocturnos27
que mientes astros en el lodo! Caminos tiene el alma!... ¿Fuimos28
quizás en busca de un remedio…?29
siempre asolados nos rendimos30
ante las llanuras del tedio…31

Y después de soñar ilusos32
que el término no estaba lejos,33
nos despertamos muy confusos34
porque nos encontramos viejos.35

Ah, quién mirada la dulzura.36

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