Porque me Cree su Perro, Oliverio Girondo

El poeta se da cuenta que estaba ciego. No pensaba, bebía del amor que sentía y del que pensaba se sentía correspondido. Estaba borracho del amor de la amada profundamente. Sin embargo, quiere quitárselo de encima antes que se convierta en dependencia. Siente que lo que le dio no era amor, pero él lo creyó así porque quería amar.

Se dio cuenta que ese amor estaba vacío de sentimiento y que no era nada, no había nada, pero él mismo se convencía de que sí. Esa dependencia es algo que no se nota, no es algo que podamos sentir y que desconocemos que es así. Aquello que pensaba ya no le sirve y lo aleja de sí mismo.

Ahora es consciente que ella no era quien creía que era y ese amor no fue tal. Puede volver a ser tentado por ella, pero está decidido a dejar atrás todo por lo negativo que fue y porque ella parece que intentó utilizarlo y le mintió. Aunque sufra se irá y seguirá creyendo en el amor. Aunque ella crea que no, porque piensa que es suyo, él la dejará porque quiere ser libre, aunque haya obstáculos.

En este caso, el poeta nos habla de una relación dependiente del poeta hacia una mujer y que no es nada positiva para él. Cuando se da cuenta de esto, es consciente de que no había ningún tipo de sentimiento hacia ella, todo se centraba en lo que ella deseaba, lo que ella quería y en lo poco o nada que recibía a cambio de la entrega del poeta.

Es por ello que cuando el poeta siente que ha vivido una historia que es una mentira, toma la decisión definitiva de marcharse para iniciar una nueva vida, una nueva trayectoria vital y, sobre todo donde encuentre un amor verdadero, en el que se sienta querido, correspondido y pueda entregarse nuevamente. Las relaciones de dependencia son muy negativas tanto para un hombre o una mujer. Es por ello que este poema tiene importancia en el sentido de que es un tema que se toca muy poco en la poesía.


Nota de Susana Marín. Ago. 2015

Poema original: Porque me Cree su Perro

Y sacaréme la niebla
el turbio zumo oscuro del traspienso
la pulpa
la soborra de mente
toda su gris resaca me sacaré hasta el meollo
antes de que se asiente
la áspera espera arena que taté teté yo y lamí
y tragué yo en la sed
a trago tardo largo
lo hueco
lo plenamente hueco y que no es más que hueco
pero crece
sin fin ni sino o causa o pauta o pausa me sacaré yo el lastre que no lastra
por no saber a piedra
por no saber saber
ni saber no saber
los decesos del seso y sus desechos me sacaré yo de pie
junto con tanta sombra sórdida que sobra de cuanto fue y no fue
o fue fue
y no se fue
aunque retorne al árbol del primo primo simio me sacaré yo sin tino la maraña
demasiadísimo humana
y mil y miles vueltas y revueltas y contras y recontras
y sus colas
y sus entelequitas y emocioncitas nómadas
y más y más
de cuajo me sacaré el obtuso yo zurdo absurdo burdo que aún busca ser herido aunque sonría
entre otros obvios sordos escombros naturales
y restos casi muertos de algún yo otro propio que todavía ulula
porque me cree su perro.