A la muy Querida, a la muy Bella, Charles Baudelaire

A la muy querida, a la muy bella1
Que llena mi corazón de claridad,2
Al ángel, al ídolo inmortal,3
¡salud en la inmortalidad!.4
Ella se extiende en mi vida5
Como un aire impregnado de sal,6
Y en mi alma no saciada7
Derrama el sabor de lo eterno.8
Saquito siempre fresco que perfuma9
La atmósfera de un reducto querido,10
Incensario olvidado que echa humo11
En secreto a través de la noche,12
¿Cómo, amor incorruptible,13
Definirte con acierto?,14
¡Grano de almizcle que yaces, invisible,15
En el fondo de mi eternidad!.16
A la muy buena, a la muy bella,17
Que constituye mi alegría y mi salud,18
Al ángel, al ídolo inmortal,19
¡Salud en la inmortalidad!20

21

En formato PDF
PDF A la muy Querida, a la muy Bella


Análisis

El poeta se dirige al amor, personificado, que ha llenado de luz, felicidad, su corazón. El amor es bueno, eterno y nos hace sentir vivos, bien. Llena su ser de sabor y le hace reaccionar, llena todo lo que nos rodea. Cuanto más lo siente, más quiere y desea que nunca termine ese sentimiento.

El amor hace que todo se llene con su presencia y nos hace sentir renovados, frescos. Hace más intenso el sexo, nos sacia más. El poeta no sabe cómo definir lo que siente. De la misma forma que la almizcle rojo se extrae del interior del almizclero, el amor, del mismo color rojizo, lo siente en su interior, fuerte, inquebrantable. El final del poema, que es circular, nos muestra que el poeta se reafirma en lo que siente, en cómo el amor ha transformado su mundo y, sobre todo, a él mismo.

La exaltación del amor es una constante en la mayoría de los poetas a lo largo de la literatura. En este caso es un torrente de sentimientos que llenan al poeta en todos los aspectos. Lo que destaca principalmente en este poema es que sabemos que este sentimiento está provocado por el amor hacia una dama, que intuimos por el título del poema. Sin embargo, en ninguna parte del mismo, en ningún verso, se cita explícitamente a quien va dirigido. Tampoco se nos dice o se nos hace una descripción física de esa persona.

Esto es algo que se repite muchas veces en este tipo de poemas de exaltación amorosa, sobre todo cuando hablamos de escritores masculinos. Para la mayoría de ellos, son más importantes los sentimientos que la persona a los que van dirigidos estos. Es por ello que, en muchas ocasiones, y esta no es una excepción, sentimos que ese torrente de sensaciones, de amor, es un poco superfluo porque parece demasiado impersonal y es por ello que no nos sentimos identificados con el poeta.

Sin embargo, es importante resaltar que, como ocurre con otros escritores, el concepto de amor es algo que hace que el poeta, el protagonista del poema, sienta que su vida, todo lo que tiene que ver con lo que le rodea, cambie de manera positiva, algo que no debía de ocurrir hasta que encontró a esa persona tan especial.

Nota de Susana Marín.

Marín, Susana. Jun., 2015. A la muy Querida, a la muy Bella, de Charles Baudelaire. Poemario. Acceso en https://poemario.com/muy-querida-muy-bella/



Firme con su comentario

*Todos los mensajes son moderados; su email jamás aparece ni se comparte.