El Hombre Imaginario, Nicanor Parra

El hombre vive en una realidad que no existe. Nada es lo que parece. Todos los recuerdos, objetos y lo vivido en la casa, además de las sensaciones e imágenes vividas, tampoco son reales. Todo queda en la nada. Las rutinas dejan de tener sentido y aquello que era bello, como el paisaje, deja de serlo.

Todo se vuelve oscuridad y los recuerdos de los amigos, reuniones, fiestas, etc., en la casa, han dejado de existir. La razón de todo esto es el amor. La amada del pueblo ya no está, lo ha abandonado y todo lo vivido a su lado ha dejado de ser real. Todo lo que los unía ha dejado de tener sentido. El poeta siente que todo ha sido fruto de la imaginación. La única realidad es que él está vivo.

En este caso, estamos ante un poema que habla sobre el amor y, en concreto, nos presenta a la amada, su pareja, que lo ha abandonado y se ha marchado del lugar en el que vivían, el pueblo. Como suele ser habitual en estos casos, no se describe a la amada ni se dan las razones por las que ella se ha ido. Lo único que tenemos claro es que esto ha marcado directamente el protagonista estos versos.

El abandono de la mujer provoca el abandono del propio poeta y siente que todo lo que le rodea no es real, lo que nos recuerda a la gran temática de si la vida es sueño o no. En este caso el poeta es consciente de que está vivo. Sin embargo, la pérdida de la mujer amada hace que todo lo vivido deje de tener sentido.

Cada espacio que recorrieron juntos, cada estancia en la que estuvieron y cada elemento que compartieron le recuerda a esa mujer y, al desaparecer esta, el poeta tiene la sensación de que todo aquello que compartió con ella ha dejado de existir.

Es por ello que el poeta nos presenta a ese hombre imaginario, a esa persona que ha perdido ese amor que le llenaba en todos los aspectos y que, sin embargo, decidido abandonarlo, apartarlo de su vida, con el agravante de abandonar el pueblo en el que estaban, con todo lo que eso supone desde el punto de vista personal, social y, sobre todo, sentimental.


Nota de Susana Marín. Abr. 2015

Poema original: El Hombre Imaginario

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.