Canción de cuna para un gobernante, María Elena Walsh

El poeta habla de los dictadores que duermen tranquilos porque el ejército protege su posición, su poder. Estos dictadores se apoyan en la patria, en el concepto de país para mantener su poder basado en la represión, la muerte y el odio hacia la divergencia. El poeta siente que ellos no tienen nada que temer porque su poder está en el ejército y también en la educación sesgada de las nuevas generaciones.

En este tipo de regímenes, la represión y la cárcel para políticos o disidentes es normal. Aun así, el pueblo, los que sufren, siguen manteniendo la llama de la lucha contra ese poder represor. Su lucha tiene su base en la falta de lo más básico, el hambre y la pobreza, y su fuerza es tanto o mayor que la del gobernante, porque no tienen nada que perder.

El gobernante duerme tranquilo porque piensa que ese movimiento es pequeño. El gobernante, el dictador, ayuda a quien le interesa para mitigar esa lucha, esos alzamientos. La represión es una parte importante de su política porque es la que asegura su condición de gobernante, su poder, su influencia.

En este poema hay varios temas que son importantes y destacables para aquellos que nos acercamos a este tipo de poesía en la que el autor se hace, de alguna manera, portavoz del pueblo. Por un lado destaca la crítica al exceso de poder de algunas personas, sobre todo cuando son dictaduras militares, y como basan su presidencia en un régimen de terror, de represión y de quitar al pueblo mucho de lo que tiene, dejándolo con lo mínimo y casi sin capacidad de poder protestar.

Por otro lado, también se hace hincapié, aunque de manera sutil, a la importancia que dan estos gobiernos a la educación de las nuevas generaciones, intentando de alguna manera eliminar toda sombra de ilegitimidad de su condición de gobernantes del país. Es por ello que para el poeta es importante destacar como se manipula la historia por parte del bando vencedor.

Finalmente, se incide en que el pueblo, por muchas penurias que pase, siempre tiene ese deseo de derrocar al poder, de luchar por lo que necesita, por buscar esa libertad de derechos, esa libertad para tener un futuro no solamente como sociedad, sino también como personas que pueden aspirar a más, que pueden cambiar su futuro y su destino.


Nota de Susana Marín. Sep. 2015

Poema original: Canción de cuna para un gobernante

Duerme tranquilamente que viene un sable
a vigilar tu sueño de gobernante.

América te acuna como una madre
con un brazo de rabia y otro de sangre.

Duerme con aspavientos, duerme y no mandes
que ya te están velando los estudiantes.

Duerme mientras arriba lloran las aves
y el lucero trabaja para la cárcel.

Hombres, niños, mujeres, es decir: nadie,
parece que no quieren que tú descanses.

Rozan con penas chicas tu sueño grande.
Cuando no piden casas, pretenden panes.

Gritan junto a tu cuna.
No te levantes aunque su grito diga: «Oíd, mortales».

Duermete oficialmente, sin preocuparte,
que sólo algunas piedras son responsables.

Que ya te están velando los estudiantes
y los lirios del campo no tienen hambre.

Y el lucero trabaja para la cárcel.