De Ahora en Adelante, Jaime Gil De Biedma

El poeta no sabe en qué momento concreto ocurrió, sólo sabe que tuvo una llamada. Esta es el principio de un camino imparable. El poeta se siente perdido en aquel momento inicial, no recuerda lo que buscaba y esto le hace sentir muchas dudas. La llamada le devolvió a la realidad.

Ese instante fue lo que hizo sentir seguro. El salir de esos momentos de olvido, fue lo que le devolvió a la realidad. Parece que esas ausencias son más presentes y lo obligan a tener que volver a aprender y recordar. Cada día es una prueba. Sin embargo, el poeta no se siente sólo. Tiene personas que lo quieren, que comparten sus gustos y, esa sensación le hace quererse más. Parece que el poeta pasa por algún problema que le hace olvidar esos momentos vitales, pero lo bueno es que no está sólo porque hay gente que se preocupa por él.

En este poema podemos observar que el autor nos está hablando de algo muy personal e íntimo. Siente que su vida se va apagando poco a poco, que la enfermedad le está afectando física y emocionalmente. Hemos de recordar que el sida fue la causa de la muerte de Jaime Gil de Biedma y, posiblemente, la enfermedad pudo haberle afectado psicológicamente, provocando estadios de ausencia, olvidos, que pueda haber reflejado en estos versos.

También hay que destacar que para el autor, lo importante no es la pérdida de memoria, los olvidos. Para él lo esencial es que tras esos momentos, no se siente sólo, siente que hay gente que lo acompaña en ese camino vital que poco a poco se va a terminando, acabando, lo que demuestra la bondad del ser humano desde el punto de vista afectivo.

No sentimos miedo en sus palabras, pero sí aceptación de sus palabras, que no resignación. La importancia de la presencia de amigos es lo que hace más llevadero ese tránsito hacia el final del trayecto de la vida. Para el poeta, también es muy importante la sensación de seguridad que le aporta el saber que la enfermedad avanzada y, sin embargo, está acompañado de personas que lo quieren.


Nota de Susana Marín. Abr. 2015

Poema original: De Ahora en Adelante

Como después de un sueño,
no acertaría
a decir en qué instante sucedió.
Llamaban.
Algo, ya comenzado, no admitía espera.

Me sentí extraño al principio,
lo reconozco -tantos años
que pasaron igual que si en la luna...
Decir exactamente qué buscaba,
mi esperanza cuál fue, no me es posible
decirlo ahora,
porque en un instante
determinado todo vaciló: llamaban.
Y me sentí cercano.
Un poco de aire libre,
algo tan natural como un rumor
crece si se le escucha de repente.

Pero ya desde ahora siempre será lo mismo.
Porque de pronto el tiempo se ha colmado
y no da para más. Cada mañana
trae, como dice Auden, verbos irregulares
que es preciso aprender, o decisiones
penosas y que aguardan examen.

Todavía
hay quien cuenta conmigo. Amigos míos,
o mejor: compañeros, necesitan,
quieren lo mismo que yo quiero
y me quieren a mí también, igual
que yo me quiero.

Así que apenas puedo recordar
qué fue de varios años de mi vida,
o adónde iba cuando desperté
y no me encontré solo.