Soneto XVII, Garcilaso de la Vega

Pensando que el camino iba derecho,1
vine a parar en tanta desventura,2
que imaginar no puedo, aún con locura,3
algo de que esté un rato satisfecho.4

El ancho campo me parece estrecho,5
la noche clara para mí es escura;6
la dulce compañía, amarga y dura,7
y duro campo de batalla el lecho.8

Del sueño, si hay alguno, aquella parte9
sola, que es imagen de la muerte,10
se aviene con el alma fatigada.11

En fin que como quiera estoy de arte,12
que juzgo ya por hora menos fuerte,13
aunque en ella me vi, la que es pasada.14

15

En formato PDF
PDF Soneto XVII




Firme con su comentario

*Todos los mensajes son moderados; su email jamás aparece ni se comparte.