Ausencia de Amor, Juan Gelman

El poeta sueña con el encuentro íntimo con la amada a su lado. Continúa el poema con el deseo de sentir, ver y tocar su desnudez. Se siente como la imagen del Cristo crucificado, ante la imposibilidad de estar a su lado. El poeta teme que ese mismo deseo, esa misma ansia que tiene para estar frente a ella con ella, haga que todo eso lo desilusione y decepciones. Cree que ella es más fuerte que él. Siente que es parte de ella y desea que sea así.

El precio del encuentro íntimo y amoroso con la persona amada es un tema que también se aborda en muchos poemas de diferentes escritores. En este caso, desconocemos si es correspondido por la mujer que ama, si realmente habrá un encuentro íntimo entre ellos o qué es lo que ocurrirá.

Tenemos que entender que esto se producirá porque el poeta tiene claro que será así. Sin embargo, podemos intuir que el encuentro entre ambos será el primero ya que, aunque él desea su cuerpo, en la penúltima estrofa de este poema, intuimos que todavía no ha habido una intimidad física entre los dos.

Es por ello que sí podemos entender que el poeta ha elucubrado con el encuentro con su amada. El la ama, quiere entregarse a ella y, al mismo tiempo, sabe que hay la diferencia emocional entre ellos, ya que considera que la fuerza emocional de ella es superior a la suya, es decir, que es consciente de que ella puede dominarle. Sin embargo sigue deseando el encuentro y desea que sea así.

También intuimos que, en ese primer encuentro entre ellos, el poeta tiene miedo a que haya cierta decepción al verlo. Llegados a este punto empezamos a tener dudas de si realmente será un encuentro real o el deseo del poeta por tener algo con la persona que ama. Lo que está claro es que los sentimientos del poeta hacia ella son sinceros y desea estar a su lado, cueste lo que le cueste y, sobre todo, como hemos dicho anteriormente, entregándose a ella desde el punto de vista físico y emocional.


Nota de Susana Marín. Abr. 2015

Poema original: Ausencia de Amor

Cómo será pregunto.
Cómo será tocarte a mi costado.
Ando de loco por el aire
que ando que no ando.

Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobrecristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.

Será ya como sea.
Tal vez me estalle el cuerpo todo
lo que he esperado
Me comerás entonces dulcemente
pedazo por pedazo.

Seré lo que debiera.
Tu pie. Tu mano.