Amor Constante más allá de la Muerte, Francisco de Quevedo

El poeta sabe que algún día morirá y que su alma, en la otra vida, será libre por fin. Sin embargo, su mente, su memoria, su legado, quiere que siga en su amada, a la que desea y quiera. Sabe que, aunque no debe hacerlo, pensarlo, desea seguir siendo parte de ese amor y parece que sabe cómo hacerlo.

El poeta se siente prisionero, al tener alma, de Dios; al tener cuerpo, de la mortalidad, la esencia del ser humano, el tuétano. El cuerpo morirá, pero no su recuerdo y aunque todo quede reducido a cenizas, lo que nadie podrá destruir es el amor de quien ama realmente, como lo que siente el poeta hacia su amada.

En este caso estamos ante otro poema que nos habla de la fugacidad de la vida, de la realidad de la muerte que llega antes o después, cuando menos lo esperamos. Sin embargo, en este caso la decisión del poeta es positiva ya que no se ve la muerte como un final, sino como el inicio de un nuevo camino en el que su alma será libre.

También es importante citar, a diferencia de otros poemas, que el poeta desea ser recordado aunque solamente sea por la amada. Entendemos, después de leer el texto, que se refiere a su obra literaria y quizás a este poema que estamos leyendo en este instante.

El amor envuelve todo el poema, es esencial para el poeta y cuando él ya no esté, cuando su cuerpo deje de respirar y se reduzca a cenizas, estas seguirán siendo, en esencia, un recuerdo del amor que el siente poeta hacia su amada. El poeta desea que la memoria de quien ha amado siga teniéndole en su recuerdo cuando ella no este.

Esto es algo muy importante para muchos poetas. Para ellos no solamente es importante el legado literario que dejan, sino también el legado emocional. Esperan y desean que el amor que hayan podido trasmitir desde el punto de vista poético y también desde el punto de vista personal, a alguna de las personas a las que haya amado, quede y se asiente en el interior de estas para que su muerte no sea únicamente un cuerpo sin vida. Quiere seguir viviendo a través de las personas que ha amado.


Nota de Paulo Altamirano. May. 2015

Poema original: Amor Constante más allá de la Muerte

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.