Los niños aprenden lo que viven, Anónimo

Este poema anónimo, sencillo, desarrolla lo que el título indica claramente. Un niño aprende aquello que nosotros queramos inculcarles. A través de pequeñas estrofas de dos versos, nos muestra dos partes claramente diferenciadas: por un lado la parte negativa de una mala enseñanza y, por otro lado, una enseñanza positiva y el resultado de la misma.

En la primera estrofa nos dice que cuando hacemos que un niño piense que lo hace todo mal, cuando sea mayor también mirará todos los efectos en los demás. En la siguiente estrofa habla del odio y de cómo este, si educamos al pequeño en él, sólo sabrá dirigirse a cualquiera con esa mirada.

En la siguiente estrofa, cuando ridiculizamos o avergonzamos a quien sólo busca amor y protección, lo que estamos sembrando es la debilidad y que, el día de mañana, la sensación de culpabilidad sea parte de su vida.

A partir de aquí se cambia completamente el punto de vista. Se centra en lo bueno de educar con positividad al menor. Ejemplo de ello es la tolerancia, que se ha de enseñar con mucha paciencia, ya que la vida, en muchos momentos, nos hará cuestionarnos muchas cosas en las que creemos.

En la siguiente estrofa se nos habla de que el niño ha de crecer fuerte y, para que pueda hacerlo, hay que apoyarlo y estimularlo. El niño tiene que valorarse y valorar lo que tiene y para eso no hay nada mejor que el conocimiento, el saber, la educación.

Sólo siendo justos, honrados, podemos hacerle entender a un niño la importancia de la justicia. El creer, saber que no estamos solos y que en los malos momentos podemos contar con alguien, saber que hay un apoyo, nos ayuda desde el punto de vista personal en nuestro crecimiento y también desde el punto de vista espiritual.

Si bien es cierto que es un poema fácil de leer y de interpretar, también es cierto que algunas de las afirmaciones del poema puede ser bastante cuestionables según la interpretación de cada lector. Cada uno siente y entiende según su propio criterio.

Lo positivo de este poema es que en enfrenta dos maneras de educar: por un lado la del odio y la de la minusvaloración del pequeño que, el día de mañana, crecerá con menos apoyos para enfrentarse a la vida. En contraposición, aparecen esa educación positiva que ayuda al niño en el crecimiento y le aporta valores importantes en cuanto a la personalidad y sus creencias.


Nota de Susana Marín. May. 2014

Poema original: Los niños aprenden lo que viven

Si los niños viven con crítica
Aprenden a condenar.

Si los niños viven con hostilidad
Aprenden a vivir luchando.

Si los niños viven el ridículo
Aprenden a ser tímidos.

Si los niños viven con vergüenza
Aprenden a sentirse culpables.

Si los niños viven con tolerancia
Aprenden a ser pacientes.

Si los niños viven con estímulo
Aprenden a confiar.

Si los niños viven con alabanza
Aprenden a apreciar.

Si los niños viven con honradez
Aprenden la justicia.

Si los niños viven con seguridad
Aprenden a tener fe.

Si los niños viven con aprobación
Aprenden autoestima.

Si los niños viven con aceptación y amistad
Aprenden a hallar amor en el mundo.