La Barca del Pasado, Andrés Eloy Blanco

Este es un poema en el que, nuevamente, se exalta la figura de Bolívar. El poeta pone en valor su figura como referente en la consecución de la libertad y liberación de Hispanoamérica del imperio español. El poeta entiende que su país es hoy lo que es gracias a lo realizado por Bolívar. Para él, fue el Moisés de América, fue tocado por la divinidad.

El poeta hace, desde un punto de vista poético, la trayectoria vital de Bolívar y su labor de liberación. Los países recorridos, los distintos paisajes atravesados y todo lo realizado, tuvo sus momentos de felicidad, tristeza y amargura. A partir de su llegada a la zona del río Angostura, se inició su lucha por llevar la República a América. Toda ella quería el cambio y el pueblo estuvo a su lado.

El Orinoco fue Río esencial para la labor del bolívar. Fluye hasta el mar, la patria venezolana, que el poeta subraya con la mención a la bandera, esas siete estrellas de las que habla. El poeta desea que esa fuerza, el cambio iniciado por Bolívar, no desaparezca. Desea que se mantenga vivo su espíritu como el mar encrespado, que viaja como nube con agua de mar y del Orinoco, y llega otra vez a todo el país en forma de lluvia, con toda la fuerza de Bolívar y de la patria para el pueblo, para que éste nunca se olvide de luchar, de ser libre.

La temática política es también fundamental en muchos poetas a lo largo de la literatura. En este caso, como hemos referido anteriormente, se venera en Hispanoamérica, en muchos países, la figura de Simón Bolívar y de cómo éste no sólo fue importante por llevar la República a muchos países, sino por acelerar la separación de estos del imperio español.

En este caso, la figura de Bolívar es representativa de la lucha de no solamente un pueblo, sino de un sentimiento generalizado en muchos países. Fue el que representó al pueblo y quien se alzó en armas para llevar a cabo lo que el pueblo deseaba, la libertad que añoraba y, sobre todo, hacer de Hispanoamérica lo que es hoy, un continente grande, diverso, rico y moderno.


Nota de Susana Marín. Ago. 2015

Poema original: La Barca del Pasado

Y ahora, vuelvo los ojos
hacia la síntesis del Canto,
hacia la barca del Pretérito,
de parda vela y el bauprés sangrado,
tu propia barca, donde tú venías,
piloto de ti mismo, timonel de tu barco,
donde venía la Patria recién nacida,
como Moisés entre sus mimbres, por donde Dios quiso llevarlo.

Caracas fue la cuna
y Angostura la eternidad.
Por los montes andaba la Patria sin bautismo,
cuando llegó a los llanos, curva de caminar,
y entre tus aguas se fundió contigo
y fue contigo un solo llanto y un solo rugido tenaz.
Y bajaste con ella. Te cabalgó. Su trenza
era la espiga del escudo y tú eras el caballo sin paz.

Surcaste las tierras crucificadas
y en Angostura le diste tu agua lustral
y seguiste con ella: ¡allá va la República!
y en las bocas se hace veinte patrias más
y se asoma a tus veinte labios
cuando se va acercando al mar
y el mar alza en hostias su mejor espuma
y en las veinte bocas te pone sal.

Padre del Agua, Orinoco de las Siete Estrellas:
cayó en tus aguas mi parábola
como un llanto en el fondo de una mano abierta.
Si el mar te bautiza con la sal del mundo,
Río de la Patria de las Siete Estrellas,
mi Parábola desnuda,
mi llanto manado de una herida nueva,
te caiga en el fondo y a la mar se vaya
y en el mar se espume y suba en la niebla
y en la nube viaje
y en la montaña llueva
y salte en la fuente y a tus aguas torne
y arda en el brasero de tus Siete Estrellas...
(Aguas del Orinoco, noviembre de 1927).