Te Quiero Como a Nadie, Martín Galas

Recientemente, un poeta primerizo que busca publicar mi invitó a que le ayudase con su trabajo. No es una labor fácil adentrarse en la producción poética de un escritor, aunque esté dando sus primeros pasos. “¿Son estos poemas buenos?”, me preguntó. “No lo sé, hoy en día todo es bueno y malo a la vez”. Seguro que no fue la respuesta más adecuada, pero es algo que sigo pensando.

Todo esto viene a colación de “Te quiero como a nadie” de Martín Galas, una pieza que me recuerda al estilo de este escritor novel. Llano, sencillo y sentimental. ¿Y por qué no? La poesía admite múltiples facetas, tantas como lectores hay en el mundo.

Seguro que todos hemos querido alguna vez como lo hace el yo lírico de esta pieza. Un amor sin ambages, potente, que escapa casi de nuestro control. O sin el casi, un amor que nos controla a nosotros. Y no nosotros a él. Esa línea que se cruza cuando un amor deja de estar bajo nuestro control es la línea más peligrosa que hay en las relaciones sentimentales…

Parece que en “Te quiero como a nadie”, el poeta se encuentra en este estado febril, antesala de la obsesión o de la dependencia. Un amor vehemente, feroz que reduce todo lo demás a minucia. Nada importa cuando estás realmente enamorado. Dijo alguien una vez: “cuando estoy enamorado, no puedo hacer otra cosa”. Este poema va por esa línea…

Y cómo no nos va recordar cada persona a nuestro ser querido. Lo vemos en cada esquina, todos son él o ella. El yo lírico está entregado a su amor, le ofrece su ser y le plantea un futuro compartido. Es una declaración de amor en todo su esplendor.

Pero podemos ver el poema desde otra perspectiva. Si no estamos enamorados, o la pasión se apagado en nuestra vida, esta pieza de Martín Galas nos puede resultar ridícula. Tanto amor, tantas veces, puede saturar.

“Te quiero como a nadie” es un poema curioso. Podría estar escrito en una servilleta en la barra de un bar. Sin ninguna clase de ornamento, Galas nos abre su corazón de enamorado. No hay dobles lecturas, ni complicadas metáforas. Lo que vemos, es lo que hay. Un poema de amor desnudo y sencillo.

¿Es bueno este poema? Todo es bueno y malo. Depende del contexto, del momento y del lector…


Nota de David Rubio. Oct. 2015

Poema original: Te Quiero Como a Nadie

Te quiero como a nadie e querido
Te amo como a nadie he amado
Te necesito cuando ya no puedo
Negarle a mi corazón, que mas que quererte
Mas que adorarte, es mas lo que te amo

Te amo, Lo digo sabiendo lo que significa
te amo sabiendo lo que implica decirlo
No dejas de estar en mi cabeza

Cada persona que veo es un recuerdo de ti
Te amo como siempre quise amar a alguien
Te entrego en cada palabra lo mejor de mi
Eres tu la dueña de todo mi ser

Ahora te quiero mucho mas que nunca
Ahora te amo mucho mas que ayer
Por que desde ayer ya te esperaba
Y me pareció una eternidad

Y ahora que te encontrado
quiero darte todo lo que hay en mi
Quiero entregarte, mi amor sin fronteras
un amor sin limites, un amor sin mentiras

Un amor basado solo en el amor
Una amor basado solo en mi y en ti
Seamos uno solo por nuestro amor
démonos todo el amor del mundo
caminemos juntos por la vida
gritando a los cuatro vientos que nos amamos

Enfrentando juntos el camino de las tinieblas
Que dios sea la luz de este amor
Este amor puro que crece día a día
Este amor que nace del mismo amor
Este amor que nace de nuestro corazón

Te quiero como a nadie
Como a nadie nunca jamás querré
Te amo con las fuerzas que me da la vida
Te amo con la emoción de cada canción

Te amo con la esperanza de cada día
Te amo con todas las ganas de amar de mi corazón
Y por te amo y te seguiré Amando
Siempre serás tu , La única en mi vida.