México canta en la ronda de mis canciones, Jaime Torres Bodet

Un poema, un canto a un país que está en el corazón del poeta. Este gran escritor, esencial en la literatura mexicana, compone unos versos muy emotivos y en los que describe su amor hacia su tierra, sus gentes, sus tradiciones y para el que desea y anhela un futuro de prosperidad y felicidad.

La primera estrofa nos presenta directamente su amor hacia su patria y al mismo tiempo nos ofrece una imagen contradictoria entre la violencia y el amor que está dentro del propio corazón de sus habitantes y que es parte también de su identidad.

En la siguiente estrofa nos señala que México es el inspirador de muchos de sus versos, sus poemas. Su paisaje está presente siempre. Además de esto, conectándola con la siguiente estrofa, aparece una imagen de lo tradicional: una flor en la oreja de la mujer, llena de color y que simboliza esas fiestas con su decoración y guirnaldas.

En las dos siguientes, hace una invitación a conocer su patria, que es mucho más que fiesta y licor. Es una tierra de oportunidades, algo que en una nueva estrofa recalca. Entre sus gentes en su país, los sentidos son importantes y donde los valores religiosos también son algo que une a todos sus habitantes.

Sin embargo, en un nuevo grupo de versos, el poeta tiene dudas acerca del futuro de su país por la violencia y por la fragilidad con la que en muchas ocasiones se mira a los dirigentes. En este punto, la sociedad prefiere mirar hacia delante con alegría y celebraciones. Parece que es mejor no preocuparse. El futuro hay que mirarlo con optimismo.

En la estrofa final el miedo, la duda, la incertidumbre es algo que no se puede evitar y como respuesta a esto la sociedad escoge la alegría, el cantar, el buscar siempre la esperanza para un futuro mucho mejor. Además, vuelven a aparecer esas referencias religiosas en el aspecto de que se pone, de alguna manera, el futuro no sólo en lo que puedan hacer los hombres, sino también en la ayuda divina.

Estamos ante un poema pequeño y hermoso que, por un lado nos muestra una sociedad que busca su futuro constantemente con optimismo y, por otro lado, también se nos da esa imagen de fragilidad, de que el camino equivocado puede ser peligroso para su propio porvenir.


Nota de Susana Marín. May. 2014

Poema original: México canta en la ronda de mis canciones

México está en mis canciones,
México dulce y cruel,
que acendra los corazones
en finas gotas de miel.

Lo tuve siempre presente
cuando hacía esta canción;
¡su cielo estaba en mi frente,
su tierra en mi corazón!

México canta en la ronda
de mis canciones de amor,
y en la guirnalda con la ronda
la tarde trenza su flor.

Lo conoceréis un día,
amigos de otro país:
¡tiene un color de alegría
y un acre sabor de anís!

Es tan fecundo que huele
como vainilla en sazón
¡y es sutil! Para que vuele
basta un soplo de oración...

En la duda arcana y terca,
México quiere inquirir:
un disco de horror lo cerca...
cómo será el porvenir?

¡El porvenir! ¡No lo espera!
Prefiere, mientras, cantar,
que toda la vida entera
es una gota en el mar;

una gota pequeñita
que cabe en el corazón:
Dios la pone, Dios la quita...
¡Cantemos nuestra canción!