Masa, César Vallejo

El soldado, la vida, se muere una batalla. Otro soldado no puede hacer que sobreviva. Sólo cuando todos los hombres de la tierra deseen que el soldado, la esperanza, la vida, vuelva, este se levantará y seguirá adelante, pero no para pelear o batallar, sino para que lo mejor de nosotros mismos aparezca y dejemos atrás todo lo negativo, incluidas las guerras.

Estamos ante un poema muy breve y que, desde el primer momento, nos está mostrando cuál es el sentido del mismo. La guerra mueve a muchas personas, una masa de gente destinada a luchar por algo que, en la mayoría de las ocasiones, está dictado por los gobiernos. Esto hace que la sensación que tenemos es que no se trata de personas que van a luchar por unos ideales, sino una masa dirigida por unos motivos que no siempre son los que nos dicen. Una masa que está destinada a morir, a perder la vida.

El poeta se revuelve contra esta sensación y, a través de unos breves versos, nos invita a pensar otra manera. Nos invita a reflexionar para que nos demos cuenta que si todos lo deseamos, las guerras pueden acabar. Si en vez de buscar la guerra y, por extensión, la muerte, para resolver un problema, entre todos decidimos apostar por la vida, por el entendimiento, por la paz y, sobre todo, por encontrar un camino común, las diferencias desaparecen y la vida pasa ser lo más importante, lo único que realmente merece la pena.

Cuando leemos el poema e interpretamos, través de los versos, esta idea, nos hace sentir mucho mejor y nos damos cuenta de que las guerras ni son necesarias, ni son efectivas y, sobre todo, no sirven para nada, excepto para poner muerto sobre el campo de batalla, enfrentarnos a un panorama de dolor, sufrimiento, pobreza y, sobre todo, incomunicación y falta de resolución de los conflictos.

El poeta quiere buscar la paz desde el entendimiento, desde el encuentro, partiendo de la base de que si todos deseamos que esto ocurra es posible y no hay nadie que lo pueda parar. De esta manera la sociedad deja de ser una masa y pasa a ser un ser con unos objetivos positivos y valiosos para el propio ser humano.


Nota de Susana Marín.
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Poema original: Masa

Al fin de la batalla, 1
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre 2
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!» 3
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 4

Se le acercaron dos y repitiéronle: 5
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!» 6
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 7

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil, 8
clamando «¡Tanto amor y no poder nada contra la muerte!» 9
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 10

Le rodearon millones de individuos, 11
con un ruego común: «¡Quédate hermano!» 12
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo. 13

Entonces todos los hombres de la tierra 14
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado; 15
incorporóse lentamente, 16
abrazó al primer hombre; echóse a andar... 17

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Comentarios

  • juliana Feb., 2022

    Es interesante, este poema, que nos debe llevar a una reflexión, saber cuánto gente vivimos indiferentes e ignoramos a nuestros niños y niñas, jóvenes, y nuestros adultos mayores, la naturaleza que Dios nos dio para preservarla, cada día como seres pensantes nos debe llamar a una reflexión.

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