España, aparta de mí este cáliz, César Vallejo

Para el poeta, que se dirige a los niños, a las nuevas generaciones que pueden vivir en libertad, democracia, expresa que si un gobierno de un dictador llega al poder, todo lo oscuro, lo rancio y lo censor de una dictadura estará con él. El poeta habla de una nueva España que surge de la anterior, con sus defectos y virtudes, pero con un camino de prosperidad. Todos juntos debemos ir sumando para conseguir ese objetivo.

Retroceder es pararse, no prosperar, la ignorancia, el retraso económico y social. El poeta arenga al pueblo para que no renuncie a mejorar como tal, para que sea más instruido y culto, más orgulloso, mucho más combativo y para que luche contra todos aquellos que los quieran oprimir.

Ahora que todos vamos en una misma dirección, no hay que luchar entre nosotros. Eso es lo que expresa el poeta. La calma, el aportar cada uno para que el país más grande es lo importante. Cada uno de nosotros tiene en su mano luchar, morir o todo lo contrario: aportar y vivir. El poeta pide que todo se calme, que todos podamos vivir juntos, pero también arenga para luchar por la patria, por un país, si alguien quiere arrebatarles la esperanza de un nuevo momento de felicidad y fortaleza.

Estamos ante un poema en el que se arenga al pueblo a luchar por unos ideales centrados en la justicia, en el amor y, sobre todo, en el que de una manera conjunta, lo esencial sea la prosperidad de un país, que el pueblo gane en todos los aspectos, tanto económicos, como desde el punto de vista social, cultural, etc. Un pueblo orgulloso, culto, formado y próspero es un pueblo que no va a permitir que todo lo que ha conseguido se lo lleve un gobierno dictatorial, usurpador de la libertad y de los derechos.

Para el poeta el futuro son los niños, las nuevas generaciones por las que hay que luchar cada día. Hay que formarlas a nivel intelectual, desde todos los puntos de vista, para que sean esa punta de lanza con la que abrir un nuevo camino para un país, para una sociedad que, como no podía ser de otra manera, consiga la prosperidad y el mejor camino para un mejor futuro.


Nota de Susana Marín. Feb. 2015

Poema original: España, aparta de mí este cáliz

Niños del mundo,
si cae España ?digo, es un decir?
si cae
del cielo abajo su antebrazo que asen,
en cabestro, dos láminas terrestres;
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!
¡qué temprano en el sol lo que os decía!
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!

¡Niños del mundo, está
la madre España con su vientre a cuestas;
está nuestra madre con sus férulas,
está madre y maestra,
cruz y madera, porque os dio la altura,
vértigo y división y suma, niños;
está con ella, padres procesales!

Si cae ?digo, es un decir? si cae
España, de la tierra para abajo,
niños ¡cómo vais a cesar de crecer!
¡cómo va a castigar el año al mes!
¡cómo van a quedarse en diez los dientes,
en palote el diptongo, la medalla en llanto!
¡Cómo va el corderillo a continuar
atado por la pata al gran tintero!
¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto
hasta la letra en que nació la pena!

Niños,
hijos de los guerreros, entre tanto,
bajad la voz que España está ahora mismo repartiendo
la energía entre el reino animal,
las florecillas, los cometas y los hombres.
¡Bajad la voz, que está
en su rigor, que es grande, sin saber
qué hacer, y está en su mano
la calavera, aquella de la trenza;
la calavera, aquella de la vida!

¡Bajad la voz, os digo;
bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto
de la materia y el rumor menos de las pirámides, y aun
el de las sienes que andan con dos piedras!
¡Bajad el aliento, y si
el antebrazo baja,
si las férulas suenan, si es la noche,
si el cielo cabe en dos limbos terrestres,
si hay ruido en el sonido de las puertas,
si tardo,
si no veis a nadie, si os asustan
los lápices sin punta, si la madre
España cae ?digo, es un decir?,
salid, niños, del mundo; id a buscarla!...